La típica noche de pareja y su influencia en la anorgasmia

No tengo deseos de tener relaciones sexuales con mi marido, ni de intimar con él. Cuando llega a casa, lo único que hace es ver la televisión o meterse en el periódico o a navegar en la computadora, como si yo no existiera.

Yo también llego cansada, agotada, después de mi día laboral, a continuar con las labores de la casa, mientras el continúa en lo que está sin darse cuenta que yo necesito ayuda, no nos comunicamos, y después de esto todo, lo que quiere es tener sexo, yo necesito que hablemos, que podamos compartir, que me abrace, que me diga que todo estará bien, y que él está allí para compartir conmigo, sin embargo, no es esto lo que obtengo, y ante este panorama no me siento motivada, lo último que quiere es sexo, cuando lo hago, lo hago solo por cumplir, además que no me nace, no estoy en ello, y no puedo llegar al orgasmo.

Podríamos identificarnos fácilmente con la escena, puesto que hace parte de la vida cotidiana de pareja. 

Pero analicemos un poco como puede desencadenar esto en estados de anorgasmia

El llega cansado de su día  de trabajo, lo único que desea es poder leer el periódico o relajarse viendo la televisión o navegando en el computador.  Se siente descansado, ha recuperado de nuevo sus energías, y desear completar el día con una buena relación sexual.
 
Ella por su parte necesita sentirse amada, querida, necesita de caricias de romance, de que le dediquen tiempo y atención, que compartan con ella, sentir que su pareja está allí para ella, e incluso que le den una mano con las tareas de la casa, y los niños,  ya que ella también ha llegado a casa después de su día laboral, y muy probablemente debe sentirse también cansada.

No entiende como puede ser que el vea indiscriminadamente programas de televisión o esté metido de lleno en el computador como si ella no estuviera allí, como si no existiese.

Siente que no se comunican, que él no está para apoyarla y “conectarse con sus necesidades”, por lo cual, lo último que desea es tener relaciones sexuales, sintiendo incluso que puede ser anorgásmica.
 
El no puede entender que después de todo lo que trabaja y lucha por su familia, y por ella, ella no quiera tener sexo; ella por su parte, como puede entregarse a él, si se siente desatendida, rechazada, y que a él no le importa. Esto solo hace parte de nuestra esencia masculina o femenina y de nuestras necesidades como hombres o mujeres. 
 
Si ellos pudieran entender que lo que  ella necesita es un poco de atención y que ella vive el amor y el cariño a través de esto.  Y ella pudiese entender que el necesita esos momentos de paz y de sosiego para poder recargar sus energías las cosas serían completamente diferentes.
 
Poder ponernos en la posición del otro desde sus zapatos, ayudaría mucho no solo a las relaciones de pareja, sino a todo lo que tiene que ver con la sexualidad y la disponibilidad para ello, y por ende con el orgasmo (o la anorgasmia), evitando que ella se sienta que es frígida o que es anorgásmica al no poder cumplir con las necesidades sexuales de su compañero.
 
Además de esto, cuando podemos comprender que a nivel sexual no siempre a los dos nos gustan las mismas cosas,  que son cuestiones a nivel muy personal,  que el hecho que alguno de los dos no quiera o no le guste esto o aquello no significa que  “ya no nos queremos” sino que “tenemos gustos diferentes”

Nos permitirá respetar las decisiones y los gustos de cada uno buscando incluso alternativas diferentes, nos compenetramos como pareja y nos permitirá un clima adecuado para llegar al orgasmo.
 
Los sentimientos de rechazo, de soledad, de frustración, de rabia o ira, o de insatisfacción no son buenos aliados ni contribuyen a un ambiente armónico que predisponga para la sexualidad y el erotismo en pareja, sino por el contrario nos predisponen para un “desencuentro amoroso”, sentimientos de que algo falla en nosotros, o a la anorgasmia.

Cuando estos desencuentros son continuos, lo único que lograremos es alejarnos sexualmente, y  muy probablemente como pareja.

3 comentarios en «La típica noche de pareja y su influencia en la anorgasmia»

  1. Totalmente identificada me pasa esto en un 95% definitivamente no disfrutó las relaciones sexuales mi esposo dice que no lo quiero que con el no siento nada que nunca llegó a un orgasmo, en realidad no se si lo haya sentido alguna vez, me siento rara, al momento que el quiere tener relaciones, pienso que aburrido sino lo disfruto… Bueno ojala y el pudiera leer todo esto, pero es una persona conservadora y como decimos aquí ” metido a rollos” y es bien difícil cambiar su manera de ver las cosas

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    • Hola Jury

      Muy buenos días

      Hay varias cosas importantes en lo que me planteas

      1. Si no disfrutas de las relaciones

      Claro que pueden parecerte aburridas.

      Por otro lado se convierte en un círculo vicioso por que si te parecen aburridas

      ¿Cómo las vas a disfrutar?

      2. Con relación a lo que te dice tu esposo:

      Una cosa no tiene nada que ver con lo otro, es decir que no disfrutes del sexo, por que no te sea placentero no significa que no lo quieras.

      Que no puedas llegar al orgasmo tampoco significa que no lo quieras, son dos cosas diferentes.

      3. Lo que necesitas es enfocarte en alternativas y soluciones para que:

      * Puedas llegar al orgasmo.
      * puedas disfrutar tus relaciones sexuales
      * Puedas dar y recibir placer que es el objetivo de ellas
      * Tener calidad en tus relaciones sexuales.

      En este orden de ideas es necesario ver por que no llegas al orgasmo y además tener en cuenta que para llegar a él necesitas las etapas previas que están relacionadas con el deseo y la excitación.

      Te cuento que Adiós Anorgasmia es un producto especialmente diseñado para mejorar la sexualidad femenina y conseguir llegar al orgasmo en las relaciones sexuales.

      Te deseo un muy excelente día

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